El voto en blanco


Un amigo me hizo ayer una pregunta muy frecuente: "¿El voto en blanco beneficia al partido que más votos consigue? Tras una breve introducción acerca del sistema electoral y la fórmula que ésta emplea en nuestro país para traducir los votos en diputados / concejales (la archifamosa Ley D´Hont), le concluí (a mi querido conocido) que NO. 

Pero esta respuesta tiene sus matices. En el plano matemático, la presencia del voto en blanco en unas urnas sólo afecta directamente al número de votos necesarios para que un partido entre a participar en el reparto "de lo que esté en juego": el porcentaje mínimo para tener representabilidad es del 3% en las elecciones generales y del 5% en las locales. Por tanto, a más votos en blanco, más votos emitidos y más papeletas necesita un partido para entrar en el reparto.(En casos excepcionales, una gran cantidad de votos en blanco podría evitar la mayoría absoluta del partido ganador).

Desde el punto de vista sociopolítico, el voto en blanco podría favorecer al partido que mejor situado está en las encuestas. Como leía en un artículo de prensa El voto en blanco es fruto de una reflexión sobre la clase política, normalmente de un ciudadano concienciado que se esfuerza en trasladar su poco interés por la oferta electoral. Es decir, acepta el sistema, pero no le convence ninguna de las formaciones que concurren". Y, claro está, el partido con el viento a favor antes de las elecciones tendrá menos "seguidores" que se decanten por el voto en blanco.

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